
Volví porque había que hacerlo, debía más bien hacerlo.
Era quizá una simple meta que jamás desapareció, para cumplirse, en el momento señalado.
Casi una década pasó ya de la última vez que caminé por estos metros cuadrados, y son los mismos… con una etapa esencial de mi vida de por medio. Los diez años que separan nuestro último encuentro construyeron precisamente este retorno, el pasado del futuro me contiene, la necesidad de sentirse cerca de las raíces.
Lo divertido de haberlo logrado fue por tanto desear lograrlo. Y desde aquí un nuevo proyecto se buscará y ojala se encuentre, para definir una nueva meta y tratar de conseguirla.
Como primera movida, estas palabras inauguran el blog para este 2009, espero con nuevas vivencias, creencias y demás encías.
Desde La Tierra, en América del Sur, en el centro de la Capital Federal de Argentina, al 3923 del pasaje Rauch, en el barrio de Almagro…
Era quizá una simple meta que jamás desapareció, para cumplirse, en el momento señalado.
Casi una década pasó ya de la última vez que caminé por estos metros cuadrados, y son los mismos… con una etapa esencial de mi vida de por medio. Los diez años que separan nuestro último encuentro construyeron precisamente este retorno, el pasado del futuro me contiene, la necesidad de sentirse cerca de las raíces.
Lo divertido de haberlo logrado fue por tanto desear lograrlo. Y desde aquí un nuevo proyecto se buscará y ojala se encuentre, para definir una nueva meta y tratar de conseguirla.
Como primera movida, estas palabras inauguran el blog para este 2009, espero con nuevas vivencias, creencias y demás encías.
Desde La Tierra, en América del Sur, en el centro de la Capital Federal de Argentina, al 3923 del pasaje Rauch, en el barrio de Almagro…
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