El ritmo vertiginoso con el que suceden las cosas en materia futbolística, dentro y fuera de la cancha, ha llegado a un punto extremo que obliga a actuar con precisión y efectividad, sobre todo efectividad. Los tiempos se han reducido ampliamente con la gentil colaboración de la tecnología y la necesidad urgente de lograr un éxito, que brinde precisamente, más tiempo.
El diario Olé titula: "Renunció el Coco". Se proponen candidatos que seguramente no estén ni enterados de tal condición, los rumores corren y los hinchas, más técnicos que los técnicos, opinan deliberadamente cuál es el verdadero motivo de todo este gran escenario. Desde ya todos tienen sus soluciones, efectivas desde el dicho.
El seleccionado argentino perdió ayer 1-0 con Chile a los pies de la co
rdillera, y Alfio Basile se fue, al menos por un tiempo, del banco de suplentes albiceleste. Consumida la derrota, sumadas las bajas actuaciones y los resultados desfavorables, habrá que comenzar de cero cuando apenas se jugó un partido de la segunda fase de las eliminatorias para Sudáfrica 2010. El jugador también deberá dedicar unos minutos antes de dormirse, cómodo en su cama, para reflexionar sobre el desempeño en el trabajo, ese que te lleva de la gloria al fracaso en tan solo 90 minutos.
Argentina pide ser el número uno en el deporte más multitudinario de la historia de la humanidad, sin embargo, subirse a la cima cuesta mucho esfuerzo desde 1986, año que encontró la felicidad máxima por última vez, y que por estos días se ve tan lejana.
Los ciclos pasarán y quedarán escritos en todos lados, solo queda esperar a que el próximo encuentre el éxito.
Los balones rodarán nuevamente...
El diario Olé titula: "Renunció el Coco". Se proponen candidatos que seguramente no estén ni enterados de tal condición, los rumores corren y los hinchas, más técnicos que los técnicos, opinan deliberadamente cuál es el verdadero motivo de todo este gran escenario. Desde ya todos tienen sus soluciones, efectivas desde el dicho.
El seleccionado argentino perdió ayer 1-0 con Chile a los pies de la co
rdillera, y Alfio Basile se fue, al menos por un tiempo, del banco de suplentes albiceleste. Consumida la derrota, sumadas las bajas actuaciones y los resultados desfavorables, habrá que comenzar de cero cuando apenas se jugó un partido de la segunda fase de las eliminatorias para Sudáfrica 2010. El jugador también deberá dedicar unos minutos antes de dormirse, cómodo en su cama, para reflexionar sobre el desempeño en el trabajo, ese que te lleva de la gloria al fracaso en tan solo 90 minutos.Argentina pide ser el número uno en el deporte más multitudinario de la historia de la humanidad, sin embargo, subirse a la cima cuesta mucho esfuerzo desde 1986, año que encontró la felicidad máxima por última vez, y que por estos días se ve tan lejana.
Los ciclos pasarán y quedarán escritos en todos lados, solo queda esperar a que el próximo encuentre el éxito.
Los balones rodarán nuevamente...
2 comentarios:
Muy bueno el artículo y me lleva a una reflexión: el hincha y el que el que no es tanto tiene esa mirada de nuestra realidad futbolística con el cristal de "la argentinidad al palo". Si la albiceleste no es campeón entonces es un fracaso. Si nos preguntan antes de un partido en seguida tiramos nombres seguido del "con ese equipo nos comemos la cancha", pero un equipo no es una sumatoria de individualidades, y hasta tanto no se aprenda eso seguiremos sumando frustraciones...esté quien esté en el banco. Saludos. DVV
DVV... Coincido con lo que decis, gracias por aportar, saludos
Publicar un comentario